Si tu as froid, le thé te réchauffera. Si tu a chaud, ça te détendra. Si tu es depressif, ça te réconfortera. Si tu es excité, ça te calmera
                                                                                                William Gladstone

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El té verde es conocido por sus cualidades refrescantes y sus propiedades antioxidantes, y junto con un montón de azúcar y preparado de determinada manera (siguiendo un minucioso ritual) nos sirve para llegar a conocer el auténtico sabor de esta bebida tradicional de Marruecos.

Para preparar un buen té marroquí debéis seguir los siguientes pasos:

1/- Se pone a hervir  el agua en un hervidor (o un simple cazo);  se ponen  las  hojas de té verde en la tetera, una vez ya se han lavado con un poco de agua para así eliminar su sabor amargo.  Se tira el agua hirviendo y se  llena toda la tetera.

2/- El té  se deja en infusión durante unos  minutos;  se  agrega la menta lavada  y  sin  tallos, y  los  terrones de azucar. A continuación,  se sirve un  vaso de té que luego se devolverá a la tetera para que quede bien  mezclado.

3/- Se recomienda probar el  te antes de  servirlo, para ver si hay mucho o poco azucar. Si ya esta listo, se  llenan los pequeños vasos  hasta la mitad, siempre levantando la tetera y a distancia del vaso a la hora de verter el líquido, para que se forme espuma en la superfice y así oxigenarlo.

Existe un refrán que dice: ‘un  vaso de té sin espuma es como un  beduino en el desierto sin turbante’.

Es costumbre  servir siempre un vaso de más para dar la  bienvenida a un visitante inesperado!